La casa está situada en el casco antiguo de
La restauración realizada lo ha convertido en un establecimiento completamente equipado para celebraciones y estancias para grupos de hasta 24 personas. Está formada por nueve habitaciones con baño propio, una amplia zona de cocina-comedor, sala de estar y una área termal para relajarse. Los criterios seguidos durante la restauración han respetado los paños de pared procedentes del cauce de los ríos Llobregat y Arija. Para contrarrestar la aspereza de la piedra, se ha colocado tarima de roble en todos los suelos de cada uno de los aposentos de El Castell. Por otro lado, para no perder protagonismo a estos dos elementos originarios tan nobles, se ha escogido el color blanco para el resto del conjunto inmobiliario. El confort queda asegurado mediante un sitema de radiadores alimentado por una caldera. La sala de estar, elemento básico de encuentro, está equipado con una chimenea y una televisión de gran formato como elementos protagonistas. Aún así, las habitaciones disponen de televisión para uso individual conectadas a la televisión por cable de